“Me moriré de hambre” y otros 3 mitos del ayuno, desacreditados

¿Tiene curiosidad por el ayuno, pero está nervioso por intentarlo debido a algunas advertencias que ha escuchado en alguna ocasión? El ayuno, que tradicionalmente se define como abstenerse de todos los alimentos durante un período específico de tiempo, está ganando popularidad debido a sus muchos beneficios para la salud. Pero el ayuno no es algo nuevo; de hecho, es natural que todos los organismos ayunen en tiempos de enfermedad o estrés para recuperar el equilibrio. También hay evidencia de una variedad de formas de ayuno que fueron practicadas por algunas de las primeras civilizaciones para mejorar la salud tanto física como espiritual.




Puede parecer intimidante, demasiado difícil o innecesario para usted, pero en realidad hay muchos beneficios del ayuno. Para algunas personas, el ayuno es una gran manera de perder peso rápidamente, ya que las investigaciones muestran que usted puede perder más del dos por ciento de su peso corporal después de un mes de ayuno, y casi el seis por ciento después de dos meses. Además, se ha demostrado que el ayuno también mejora los niveles de colesterol, la claridad mental, los niveles de energía, la digestión y la salud de la piel. La buena noticia es que hay una forma de ayuno perfecta para cada individuo. Importante: No tiene que dejar de comer completamente.

Así que si usted está pensándose el ayuno, quizás le podamos ayudar si empezamos por abordar algunos mitos comunes que simplemente no son verdad. Como verás, el ayuno no sólo es más fácil de lo que creía, sino que también puede impulsar sus metas de salud más importantes.

Mito 1: “Me moriré de hambre”

Usted puede asumir que ayunar significa pasar hambre o no poder comer o beber nada en absoluto. Pero algunos ayunos en realidad dependen de alimentos ricos en nutrientes que ayudan a eliminar las toxinas acumuladas en su cuerpo.

Durante un ayuno de caldo de hueso, se le permite comer todos los alimentos saludables que desee, más casi 2 litros de caldo de hueso rico en nutrientes por día. Específicamente, eliminará cualquier alimento problemático o inflamatorio, incluyendo los alimentos empaquetados y procesados, lácteos, granos, bebidas azucaradas y aceites vegetales refinados. En lugar de comer esos alimentos poco saludables, usted dependerá de frutas, verduras, proteínas limpias y grasas saludables, así como cinco raciones de 350 gramos de caldo de huesos cada día.

Gracias a los tremendos beneficios para la salud del caldo de huesos, este tipo de ayuno es excelente para estimular la desintoxicación, apoyar su inmunidad, mejorar su sueño y la función cerebral, aumentar la salud de su piel, y mejorar la función digestiva.




Mito 2: “Tengo que ayunar durante un mes o más para ver resultados”

Uno de los conceptos erróneos más comunes sobre el ayuno es que debe hacerse durante días, semanas o incluso meses para que sea efectivo. Pero la verdad es que hay muchos planes de ayuno por ahí, con tiempos de ayuno real que van de 14 a 36 horas.

Por ejemplo, el ayuno de días alternos implica restringir severamente el consumo de calorías durante los días de ayuno y mantener una dieta regular durante los días en que no se ayuna. Otra forma de ayuno que no se tiene que hacer durante meses para ver los resultados es el ayuno intermitente, que implica ayunar de 12 a 16 horas a la vez, típicamente entre la cena y el desayuno (¡sí, su tiempo de sueño cuenta!). Saltándose el desayuno o terminando la cena antes, usted le da a su cuerpo más tiempo para descomponer cualquier alimento no digerido, sanar y regenerar las células en todo el cuerpo, y eliminar las toxinas. Las investigaciones han demostrado que el ayuno por períodos más cortos de tiempo durante la semana o el mes pueden ser tan efectivo como los ayunos ininterrumpidos a largo plazo.

Mito 3: “No necesito bajar de peso, así que no necesito ayunar”

Es cierto que el ayuno es una excelente herramienta para la pérdida de peso, pero también se puede utilizar como una herramienta para cualquiera que busque mejorar su salud y vitalidad. Las investigaciones muestran que el ayuno puede ayudar a retrasar el envejecimiento, aumentar la energía, normalizar la sensibilidad a la insulina, reducir los niveles de colesterol, mejorar la hipertensión, aliviar el asma, aliviar la artritis y optimizar su salud en general. Aunque no esté tratando de perder peso, ¿quién no podría beneficiarse de esas mejoras?

Mito 4: “Los ayunos de zumo son los más efectivos, pero odio el zumo”

El tipo de ayuno más efectivo depende de la persona, y es diferente para todos. Para algunas personas, una limpieza de zumo es una gran manera de obtener nutrientes esenciales en sus dietas, pero para otros, el zumo no aumenta realmente su ingesta de calorías y azúcar, y puede dar lugar a oscilaciones de azúcar en la sangre. El ayuno intermitente, un ayuno rápido de Daniel o un ayuno de caldo de hueso pueden ser mucho más apropiados para su estilo de vida y objetivos de salud porque estos ayunos le permiten mantenerse saciado y ver resultados. Así que si no le gusta el zumo, elija otro tipo de ayuno que funcione para usted.

Artículo original escrito por el Dr. Josh Axe, doctor en medicina natural, nutricionista clínico y autor con una pasión por ayudar a la gente a mejorar el uso de los alimentos como medicina. Actualmente dirige uno de los sitios web de salud natural más grandes del mundo en http://www.DrAxe.com. Síguelo en Twitter @DRJoshAxe.




Fuente: Observer

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