7 Advertencias tempranas de daño hepático que nunca debe ignorar

Un hígado que funcione correctamente es vital para nuestra salud. Las tasas de enfermedades hepáticas están aumentando constantemente a través de los años. Según las estadísticas nacionales del Reino Unido, las enfermedades hepáticas han sido clasificadas como la quinta causa más común de muerte.




Las enfermedades hepáticas son reconocidas como la segunda causa principal de mortalidad entre todas las enfermedades digestivas en los Estados Unidos.

Las funciones primarias del hígado son:

  • Limpia la sangre metabolizando alcohol, drogas (recetadas y recreativas); y neutralizando sustancias venenosas.
  • Fabrica proteínas corporales esenciales, incluyendo aquellas que previenen la coagulación de la sangre, que abren vías para la entrega de nutrientes a la sangre y proteínas que protegen de infecciones.
  • Produce colesterol, convirtiéndolo en sustancias esenciales para el organismo.
  • Regula el suministro de energía fabricando, almacenando y suministrando glucosa al cuerpo y al cerebro.
  • Regula el equilibrio de las hormonas, incluidas las de las glándulas suprarrenales y tiroideas.

Las causas potenciales de daño hepático son numerosas e incluyen herencia (es decir, predisposición genética), enfermedades hepáticas a largo plazo (por ejemplo, cirrosis) y exposición prolongada a sustancias tóxicas.

Es importante entender los signos potenciales de daño hepático para preservar nuestra salud y bienestar.

HAY 7 POSIBLES SIGNOS DE DAÑO HEPÁTICO

1. FATIGA

Diversas investigaciones han concluido que la fatiga crónica y el agotamiento son los síntomas más comunes del daño hepático. Los profesionales médicos especulan que la fatiga y el agotamiento relacionados con el hígado es un subproducto de los cambios neuroquímicos en el cerebro y los desequilibrios hormonales.




La exacerbación de la sensación de fatiga y agotamiento son niveles elevados de subproductos tóxicos en la sangre, que un hígado dañado no puede eliminar adecuadamente.

2. PIEL SECA O IRRITADA

La piel irritada y con comezón que parece persistir es otra indicación potencial de daño hepático. Para estar saludable, nuestra piel requiere hidratación a través de la transmisión de fluidos dentro del cuerpo. Cuando este líquido no está adecuadamente suministrado, no es raro que la piel adquiera un aspecto diferente; esto incluye enrojecimiento de las manos o los pies, coloración amarillenta de las membranas mucosas (es decir, ictericia) o manchas inexplicables (oscuras o claras) en ciertas áreas.

3. DOLOR ABDOMINAL

Si el hígado está dañado, es común sentir dolor alrededor del área abdominal. Los pacientes a menudo describen este dolor como “punzante” o “palpitante” – un síntoma que a menudo se alivia sólo a través del tratamiento adecuado del problema subyacente.

El uso a largo plazo de algunos tipos de medicamentos de venta libre o recetados puede ocasionar daño hepático a largo plazo. Aquellos que experimentan dolor abdominal persistente de la variedad de punzadas – y han usado medicamentos durante un período considerable – deben visitar a un médico para su evaluación.

4. NÁUSEAS O VÓMITOS

Como se mencionó anteriormente, una de las funciones principales del hígado es desintoxicar y ayudar a expulsar cualquier sustancia tóxica del cuerpo. Cuando la función de desintoxicación del hígado se ve afectada, pueden surgir una serie de problemas, incluyendo cambios repentinos en la digestión y el metabolismo normales.




El hígado es un órgano grande dentro del sistema digestivo; por lo tanto, cualquier condición relacionada con el hígado puede manifestarse en problemas digestivos. Con frecuencia se presentan náuseas y vómitos debido a la acumulación de toxinas que el hígado no puede erradicar.

5. MORETONES

Entre las funciones más importantes del hígado es ayudar en la producción de las enzimas proteicas necesarias. Una clasificación de las enzimas proteicas ayuda a prevenir los coágulos sanguíneos. Cuando este mecanismo de coagulación de la sangre se ve afectado, los cambios en la apariencia de la piel son comunes.

Por otra parte, según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales: “cuando el hígado disminuye la producción o deja de producir las proteínas necesarias para la coagulación de la sangre, una persona se magullará o sangrará fácilmente“.

6. HINCHAZÓN ABDOMINAL

Según la Clínica Mayo, el daño hepático interrumpe el flujo normal de sangre al órgano, lo que aumenta la presión en las venas circundantes. Estas “venas circundantes” incluyen las responsables de transportar la sangre desde el bazo y los intestinos hasta el hígado. La interrupción de este proceso causa que los niveles de presión arterial aumenten – una condición conocida como hipertensión portal.

La hipertensión portal causa la acumulación de líquido alrededor del abdomen; una condición llamada ascitis. La ascitis también puede surgir de la incapacidad del hígado para producir otras proteínas sanguíneas.

7. ICTERICIA

Los problemas hepáticos pueden causar decoloración de los ojos y la piel. Esta decoloración ocurre debido a la acumulación de un pigmento biliar llamado bilirrubina, el cual no puede ser desechado apropiadamente.

La coloración amarillenta de la piel o de los ojos se denomina ictericia. Además de alterar la apariencia del ojo, la ictericia puede causar otros síntomas como oscurecimiento de la orina, picazón en todo el cuerpo y deterioro cognitivo.

Conclusión

La gran noticia es que el hígado es un órgano altamente adaptable y resistente cuando se trata, y a menudo es capaz de sanar por sí mismo. Bajo la guía de un profesional médico, la mayoría de las enfermedades relacionadas con el hígado reciben un pronóstico positivo.

Es aconsejable consultar con un profesional médico si cualquiera de estos síntomas persiste. Al igual que con la mayoría de las afecciones médicas, cuanto antes se determine la causa subyacente, más eficiente y eficiente será cualquier tratamiento.


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